En un despacho como HDH ABOGADOS, con más de treinta años desempeñando el noble papel de defender los intereses legales de quienes nos consultan, resulta digno de mención uno de los tesoros de nuestra profesión: El secreto profesional. Los abogados que integramos la familia HDH no comentamos, ni siquiera con nuestros familiares, los asuntos o las entidades a las que defendemos. Pudiéramos escribir varias novelas de ficción sobre las confidencias que nos han hecho llegar desde antiguo. Desde luego, la realidad supera ampliamente la ficción. El derecho del cliente a que se respeten las confidencias que nos cuenta, es para nosotros un deber cuasi-sagrado. Y no son pocas las Sentencias de los Altos Tribunales las que incardinan éste tesoro dentro del derecho de defensa. Del derecho a no declarar contra sí mismo o a no confesarse culpable. Y ese silencio amparado por el legislador suele ir precedido por una consulta tranquila con el Abogado de confianza. Éste artículo viene a colación por una buena noticia. Hemos ganado recientemente un procedimiento judicial de envergadura, que ha durado más de ocho años,  y el cliente quiere hacer público su éxito. No seremos nosotros quienes le invitemos a ello... Hasta en secreto celebramos los éxitos...

Publicado: 6 de Noviembre de 2016